Bancos
Da de alta tus entidades bancarias y cuelga de ellas tus cuentas con IBAN.
Un banco es la entidad financiera con la que trabaja tu empresa: el banco como tal (su nombre, su marca). De cada banco cuelgan una o varias cuentas bancarias, que son los depósitos concretos con IBAN donde se mueve el dinero.
Distinguir el banco de la cuenta es lo primero que conviene tener claro en tesorería: el banco es la entidad, la cuenta es el depósito.
Banco frente a cuenta bancaria
No son lo mismo, aunque van de la mano. El banco es el "paraguas"; la cuenta es lo que cuelga de él.
| Banco (entidad) | Cuenta bancaria (depósito) | |
|---|---|---|
| Qué es | La entidad financiera con la que operas | El depósito de dinero, identificado por su IBAN |
| Tiene IBAN | No | Sí |
| Tiene saldo | No, es solo la entidad | Sí, refleja el dinero disponible |
| Tiene movimientos | No directamente | Sí: cobros, pagos y el extracto importado |
| Cuántos por empresa | Uno por cada entidad con la que trabajas | Una o varias por cada banco |
Una misma entidad puede tener varias cuentas colgando: por ejemplo, una cuenta de operativa diaria y otra de ahorro, ambas bajo el mismo banco.
Para qué sirve dar de alta el banco
Tener la entidad registrada ordena tu tesorería y te ahorra trabajo después:
- Agrupa tus cuentas por entidad. Ves qué cuentas tienes en cada banco, en vez de una lista plana de IBAN sueltos.
- Identifica y clasifica los movimientos. Al saber a qué entidad pertenece cada cuenta, los cobros, pagos y movimientos del extracto quedan correctamente atribuidos.
- Reutilización. Una vez creado, el banco está disponible para asociarlo a todas las cuentas que abras en esa entidad, sin volver a teclear sus datos.
Si solo trabajas con una única cuenta y un único banco, igualmente te interesa darlo de alta: es el paso previo para crear la cuenta y empezar a importar extractos.
Crear un banco
Abre tu tesorería
Ve a Pymes → Tesorería. Ahí gestionas tanto las entidades bancarias como las cuentas que cuelgan de ellas.
Da de alta la entidad
Crea un banco nuevo e indícale un nombre que identifique la entidad con claridad (el nombre del banco). Este registro representa a la entidad, todavía sin IBAN ni saldo.
Asóciale sus cuentas
Con el banco creado, crea una o varias cuentas bancarias y enlázalas a esa entidad. Cada cuenta aporta su IBAN y es la que recoge el saldo y los movimientos.
El orden natural es primero el banco y después la cuenta: así, al crear la cuenta, eliges la entidad de una lista en lugar de escribirla de nuevo.
Relación con las cuentas y la conciliación
El banco por sí solo no se mueve: no tiene saldo ni extracto. Toda la actividad vive en las cuentas que cuelgan de él. Sobre cada cuenta importas el extracto, registras cobros y pagos y haces la conciliación.
Por eso, cuando trabajes el día a día de tesorería, lo harás siempre desde la cuenta. El banco es el dato de fondo que mantiene todo ordenado y bien clasificado por entidad.