Ejercicios
El periodo anual que agrupa tus facturas, asientos e impuestos para cerrar las cuentas del año.
Un ejercicio es el periodo —normalmente un año— sobre el que tu empresa acumula toda su actividad contable y fiscal: facturas, asientos, impuestos y amortizaciones. Es el contenedor temporal de las cuentas. Cuando hablas de "las cuentas de 2025", hablas del ejercicio 2025.
Por defecto un ejercicio coincide con el año natural: empieza el 1 de enero y termina el 31 de diciembre.
Por qué se trabaja por ejercicio
La contabilidad y los impuestos no son un flujo infinito: se rinden por periodos. Hacienda pide resultados por año, y tu empresa necesita saber cuánto ganó o perdió en un tramo cerrado de tiempo. El ejercicio es ese tramo.
Trabajar por ejercicio te da tres cosas:
- Resultados acotados. Sabes el beneficio, los ingresos y los gastos de un año concreto, sin mezclarlos con los de otros.
- Documentos oficiales coherentes. Las declaraciones de impuestos y las cuentas anuales se presentan por ejercicio. Si la contabilidad está bien delimitada, esos documentos salen cuadrados.
- Comparabilidad. Puedes mirar un ejercicio frente a otro y ver cómo evoluciona el negocio.
Qué se acumula en un ejercicio
Cada operación que registras cae dentro de un ejercicio según su fecha. A lo largo del año se van sumando:
| Elemento | Qué aporta al ejercicio |
|---|---|
| Facturas de venta y compra | Los ingresos y gastos del periodo |
| Asientos contables | El reflejo contable de cada operación |
| Impuestos (IVA, retenciones…) | Lo devengado y soportado durante el año |
| Amortizaciones | El desgaste anual de tus inmovilizados |
La fecha de cada documento decide a qué ejercicio pertenece. Una factura con fecha de diciembre cuenta en el ejercicio de ese año, aunque la cobres en enero del siguiente.
Abrir y cerrar un ejercicio
Un ejercicio tiene dos momentos clave en su vida:
- Apertura. Al empezar el año entra en juego un nuevo ejercicio, listo para recibir la actividad de ese periodo. Es donde se irán anotando las facturas y los asientos a medida que operas.
- Cierre. Al terminar el periodo, el ejercicio se da por cerrado: las cuentas quedan consolidadas y se preparan los documentos oficiales del año. A partir de ahí, ese ejercicio refleja el resultado definitivo del periodo.
El cierre es un proceso contable que normalmente revisas con tu asesor: confirma que todo está registrado y cuadrado antes de dar el año por terminado.
A lo largo del año conviene hacer revisiones periódicas (por ejemplo cada trimestre). Sirven para detectar facturas sin cobrar, gastos sin clasificar o movimientos pendientes de conciliar. Llegar al cierre con todo al día evita sorpresas.
Relación con la contabilidad y los documentos oficiales
El ejercicio es el marco temporal; la contabilidad es lo que vive dentro de él. Los asientos, el cuadro de cuentas y el resultado del periodo siempre se entienden referidos a un ejercicio concreto.
De ese ejercicio cerrado salen los documentos oficiales del año: declaraciones de impuestos, balances y cuentas anuales. Por eso un ejercicio bien llevado —con su contabilidad al día y sus impuestos cuadrados— es la base para que la documentación oficial sea correcta.
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